proxima meta…


El día esta frio, no tanto como en los últimos, pero la temperatura esta ideal para la carrera, unos 14 grados centígrados. Se congregaran unos 12,500 corredores en la inauguración del evento y otros tantos mas como espectadores a lo largo del camino. El evento se desempeño en una montaña rusa, subidas, bajadas y entre ellas pocos tramos para poder recuperar; muy fascinante, elegí correr en esta oportunidad solo la media distancia mientras otros fueron por los 42 km.

Esta oportunidad será recordada por mi como todas mis carreras, sin embargo el poder envolver a un par de compañeros; un amigo de hace poco pero con un corazón como si nos conociéramos hace mucho, y el otro parte de la familia desde infancia, mi cuñado, que poco a poco fue quien sembró la semilla de este deporte que tanto admiro y llena mi ser.

Siempre comienzo el año con nuevas metas, esta para mí una de ellas,  no es tanto el factor de la carrera, sino lo que significo poder motivar a ellos que con poco tiempo decidieron ser parte de la experiencia.  Los admiro porque cumplieron la distancia, porque dejaron un grato recuerdo y memoria en su familia e hijos. El evento fue súper emotivo porque nunca dejo de existir el sentimiento competitivo que caracteriza este tipo de deporte, es una competencia sana y motivadora, con un par de ingredientes extra que se llaman perseverancia y tesón.

A ustedes amigos, gracias por estar allí ese día tan temprano, por sacrificar a sus familias y despertarlos tan temprano, por haber tenido que hacer cambios en los meses de preparación y por de alguna forma u otra tener que postergar otras tareas y en otras ocasiones tener que sacrificar tiempos con esos mismos que fueron testigos el día del evento (familia).

Mi tarea fue cumplida, me siento complacido de haber podido motivarlos suficiente para que no me respondieran con un “NO”. Esto demuestra que todo es posible, que no existe nada que no se pueda lograr, ustedes lograron algo que no tenían en mente lograr, no por no poder, sino porque no estaba en sus mentes. Gracias amigos por complacerme y por juntos poder disfrutar del momento y ahora el recuerdo; lastimosamente sabemos que en el evento fallecieron 2 personas, muchos pueden decir por eso es que yo no corro, o simplemente decir que de que vale hacer deporte si igual vas a morir. Para mí la diferencia es que las personas que fallecieron ese día salieron a darlo todo, incluso a dar más de lo que podían y lastimosamente sus corazones no soportaron la emoción o la presión. Existen muchas otras personas que fallecen a diario sin metas ni logros, sin saber disfrutar de la vida, de ese gusto que es vivir por y para algo que tiene sentido y dejara un recuerdo en ti y en otros.

Sus vidas hoy son otras amigos, sé que es así, y eso no podrán cambiarlo ya, el sentimiento de saber que no existen barreras es importante en la vida, esto fue solo hoy una carrera, mañana será un empleo propio, y más adelante un nuevo reto. El ejemplo queda allí, es perseverancia y constancia a algo importante que le da significado a sus vidas. Así como ustedes lograron el reto, también se convirtieron en ejemplo para muchos otros a seguir sus pasos, la tarea no termina cuando uno cruza la meta sino en el reto que viene después; la meta es solo un escalón que se sube, el próximo reto es el camino que debemos trazar para llegar a nuestro próximo destino.

Adelante amigos, adelante que es solo el comienzo de una cadena de satisfacciones. Motiven a otros, háganse ejemplo y sigan logrando retos, la vida es hermosa cuando tiene significado; como en el carrera habrán subidas y bajadas pero siempre espera una medalla, esa medalla que es no rendirse y lograr el objetivo. Ustedes mejoraron su salud y su condición cardiovascular, hicieron cambios en sus vidas y se transformaron físicamente y mentalmente. Este es el ejemplo que se debe multiplicar. Yo puse mi granito de arena, sé que no fue en vano y que traerá frutos; por mi parte, ya en busca de un nuevo reto para motivar a otros y poder llevar el mensaje que lleva mi camiseta en cada evento; eliminar el tráfico humano (niñas) en Maiti Nepal.

Seguiré pisando territorio nuevo, llegando a otros corazones y marcando huella, para que poco a poco con cada pisada el mundo se entere que existe una fundación que lucha contra el tráfico humano en Maiti Nepal.

Gracias amigos por complacer mi capricho y por haber dedicado el tiempo a sus preparaciones, por haber hecho ajustes y cambios para cumplir, eso vale mucho para mí, aunque la satisfacción de lograr una meta como ustedes lo hicieron no tiene comparación.

Nos vemos en la próxima…..  Meta!

 

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el dolor de un sueño…


De vuelta a casa, tras una increíble semana en Nueva York hoy vuelvo a estar aquí. Aún con la maleta sin deshacer como quien dice y con la cabeza llena de grandes recuerdos, no he perdido el tiempo para seguir haciendo algo de lo que más me gusta, que es correr y empezar a planificar nuevos objetivos. Como saben el domingo disputé el maratón de Nueva York, para el que llevaba preparándome meses y que sigo describiendo, ahora más que nunca, como una de las mejores carreras del mundo. Aunque al principio tuve un pequeño mal sabor de boca al cruzar la meta, por no haber conseguido el objetivo que tenía en mente, pronto esas malas vibraciones se transformaron en sonrisas por haber vivido una experiencia única e inolvidable y poder saborear la enorme satisfacción de terminan una carrera tan dura y especial.

 

Y es que en Nueva York sufrí de verdad… algo que en un principio no me podía imaginar. Llegue con lesión de fascia plantar aguda y con diagnostico de infiltración, los dolores eran intensos tras haber caminado por la metrópolis un par de días recorriendo sus famosas calles y sus puntos de interés. Todo pintaba perfecto en mi mente, motivándome y recordándome el mantra “si puedes”, a pesar del día de frío y viento que hizo, los primeros kilómetros fueron geniales, la emoción y el lugar lo hacían indescriptible, todo iba bien hasta el kilómetro 22, en el que noté que empezaba a subir las cuestas con algo más de dificultad, pero yo no pensaba, corría! sin prestar atención a los dolores de  mis pies y cuádriceps que empecé a sufrir en torno al kilómetro 25, lagrimas y sentimientos de frustración, consternación y dolor pasaban por mi mente, mientras mis mejillas se humedecían con lagrimas imposibles de controlar, a punto de dejarlo todo era una pancarta que pasaba una y otra vez en mi mente, comencé a pensar que había ido muy por encima de mi realidad, comencé a dudar de mi y de mi ser. Inmediatamente comencé con un mantra diciéndome que mis ganas y mi motivación podían con ello y pronto pasaría o al menos eso es lo que me decía… pero a partir de ahí todo fue a peor… Conseguí pasar un par más de kilómetros y todo se hacía cuesta arriba, hasta que cuando llegué a Manhattan, aproximadamente en el kilómetro 25 justo cuando entramos en la 1ª avenida, me topé con el temido y famoso Muro. ¡qué manera de sufrir! ¡Eso no era un muro, eso fue la Gran Muralla China

Dicen que el Muro suele aparecer en torno al kilómetro 31 o 32 pero llega sin avisar, sin saber por qué o cuándo y no siempre llega, en mi llego en distintos puntos y momentos de la carrera, sus subidas me derrumbaban siendo estos, los puentes y mis pies chillaban de dolor, mi mente flaqueaba diciéndome que parara, pero mi corazón no se dejaba vencer. Esto es algo que no puedes entrenar, no está en un sitio fijo y puede llegar en un maratón o en todos los que corras. Yo ya lo he sufrido en alguna ocasión y te destroza la moral y la mente, hace de cada zancada un mundo, te hunde en el agotamiento y te va minando física y psicológicamente. Es algo habitual en un tipo de esfuerzo como éste que te lleva más allá del límite de tus reservas y de tu dolor, es ahí donde el cuerpo te dice basta. ¡Pero mi corazón me decía SIGUE! Así que me armé de valor y de motivación, no podía rendirme, pensaba en los que me apoyaban y me seguien y me dije ¡eso nunca! y corrí. Pasé delante de muchas personas, que gritaban mi nombre, que chillaban al mirarme, al sentir mi dolor, mi sufrir y dándolo todo y después de más de 17 durísimos y largos kilómetros conseguí terminar el maratón de Nueva York en 4 horas 54 minutos. Sufrí muchísimo, llore consternando por el dolor interno, por el dolor fisco de mis pies y por lo difícil de la carrera, pero la sensación de satisfacción por no haberme rendido ni un instante, por haber sudado hasta la última gota y hasta el último metro fue tan grande que ese sufrimiento tardó poco en convertirse en sonrisas y pronto me llenó ese enorme sentimiento de pasión por lo que hago.

Así es esta prueba, un desafío mayúsculo suma de esfuerzo y confianza que se traducen en superación y que te pone en tu lugar. Y eso es lo que hace esos 42.195 metros apasionantes y por lo que sigo estando enamorado del deporte y de esta forma de vida que para mí es el correr.

Ahora es el momento de seguir mirando al frente, de fijar nuevos objetivos así que no he perdido el tiempo en hacerlo. No concibo mi vida sin correr, sin luchar, sin crear nuevas metas por lo que planificare mi nueva carrera, donde entrenare más duro, donde usare mi lección y donde nuevamente lo dejare todo. Creo que es un bonito estímulo para empezar a recuperarme del desgaste de Nueva York y un nuevo objetivo que será sólo el comienzo de nuevos retos, nuevas ilusiones para seguir corriendo, sin pensar y disfrutando!!!

 

No quiero terminar este post sin antes agradecer todas las muestras de cariño y apoyo que he recibido de cara a Nueva York, así como los comentarios  que familiares y amigos me han hecho llegar. Gracias de corazón, todos ellos me han servido para sacar la motivación necesaria para continuar en esos duros momentos. Una vez más reitero que no he nacido para rendirme, se que debí haber seguido consejos de mi doctor, se que debí infiltrar mis pies, se que tuve que haber pensado en mi salud, pero si hubiese hecho eso hoy no hubiese conquistado un sueño, una promesa, un logro. Gracias a todos por haber hecho de alguna forma esto posible, por haber estado allí apoyando y al tanto de cada paso que di ese frio y duro día domingo!

NYC 2013
NYC 2013

las proximas 26.2 millas


Hace cuatro años hice una promesa, me propuse un reto y una meta.  Así comenzó mi nueva pasión por el correr, empecé como todos empezamos por decirme voy a correr, sentí en mi primer intento que lograría conquistar el mundo del maratón pero apenas llegue a los 3 kilómetros descubrí que el intento fue fallido, que para conquistar dicha cima hacía falta mucho más que pasión y un propósito; hacía falta como todo en la vida constancia, mucha constancia.  Sin manual ni guía seguí intentando mejorar, cometiendo errores graves, provocando lesiones y mal formando mi pisada; cree un patrón erróneo en mis intentos iniciales y los sentí al poco tiempo, pero mi pasión por lograr mi meta iba mucho más allá de eso, solo mire esos errores como maestros que me guiarían hacia la meta.

Conquiste correr 5 kilómetros y luego 6 y 7, y al poco tiempo ya llegue a los 10 kilómetros. Participe en mi primer medio maratón y cruce la meta satisfactoriamente, el asunto no era el tiempo que había logrado, sino haberlo logrado. Aun sin entender y comprender  el arte de correr, pero poco a poco seguí exigiéndome para avanzar y lograr mejorar mi forma, mi pisada, mi postura y paso.

Hubo días que corrí en la madrugada, otros en temperaturas frías; en verano con la humedad crítica creando una barrera psicológica y mental, pero mi pasión y promesa aun estaban en pie, correr el maratón de la Ciudad de Nueva York era algo que debía conquistar, repetidas veces intente entrar pero fue en vano, poco sabía yo que el esperaba por mi sonriendo, este año y después de cuatro años seguidos recibí la invitación de participar en el.

Hoy ya con dos previos maratones en mi y otros cuantos medios maratones me alisto para lograr mi promesa, la cual ha sido desde hace cuatro años algo que rondaba mi mente lograr algún día. El día 3 de Noviembre estaré presente allí en el puente de inicio en la ciudad de Nueva Jersey y listo para recorrer las próximas 26 millas y así cruzar la meta para coronar la medalla de uno de los maratones más importantes del mundo.

Por ser una carrera especial y muy importante para mí y sobre todo porque lograre cumplir con mi promesa, quiero dedicar cada milla a personas y situaciones que me han hecho ser mejor persona en muchos aspectos de mi vida, las enumeraciones no tienen orden solo son aleatorias, pues todos y todo  es importante de alguna u otra forma.

 

Milla 1

Marianela Conde de Santis

A la mujer que amo y es mi compañera, es una tremenda guerrera y luchadora, gracias por estar presente en mi para esta fecha y sobre todo para esta preparación, por comprender y apoyar cada uno de mis entrenamientos, trasnochos y dolores, por ser la terapeuta de mis estiramientos y de mis dolores, a ti doy gracias por ser quien eres y por motivarme a correr este evento. Por ser como siempre quien espera pacientemente en la línea final para fotografiar mi cruzada. Por ser el apoyo y soporte en la alimentación, por mantener en estos largos 6 meses de preparación toda la paciencia del mundo.  Eres mi columna mi base, eres quien comprende mis frustraciones y oye mis quejas. Me haces sentir el hombre más orgulloso del mundo saber que soy yo quien es tu compañero de batalla. Gracias por tus palabras de aliento y por tus consejos. Hoy quiero agradecerte con todo el amor y dicha que mereces mi amor. En dos palabras y resumiendo quise decirte TE AMO! J

a punto de parar


Cuatro horas y treinta y ocho minutos y contando algunos segundos, es el tiempo final de una larga y extenuante experiencia que me deja ansias de seguir aun mas adelante. El pavimento estaba hirviendo el suelo chocaba contra mis pies y de allí sentía como el impacto poco a poco iba adormeciendo mi cuerpo; a poco menos de dos horas la temperatura llegaba a 30 grados centígrados y el calor del cuerpo aumentaba cada segundo mas y mas.

Correr es una de las actividades que realizo, el haberme propuesto correr 42 kilómetros fue algo que desee hacer hace ya un par de años y llego el momento que se hizo realidad, poner el cuerpo a tal extremo esfuerzo fue algo que por instantes pensé que era una locura pero a pesar de las inquietudes fue un reto más que logre realizar.

Meses de preparación y finalmente llega el día, chequeando todo y revisando que todo esté en orden, ya la noche anterior comienza la angustia de no poder dormir por nervios, por excitación, por preocupaciones, etc. Ya chequeando la temperatura durante la semana sabría que sería un día muy caliente tal así que la máxima registró por encima de los 30 grados centígrados. Los primeros 5 kilómetros fueron un pequeño calentamiento para el cuerpo, ya a los 10 kilómetros tenía un ritmo bastante bueno, la temperatura estuvo hasta los primeros 21 kilómetros bastante tolerable pero ya después de 2 horas el majestuoso Sol resplandecía ofreciéndome su calor a medida que seguía cuesta arriba en los kilómetros, pero al llegar a los 25 kilómetros comencé a sentir síntomas de deshidratación por el calor del ambiente, cuerpo y pavimento; los músculos ya reflejaban cansancio y yo pidiéndole a ellos a continuar con un ritmo cardiaco un tanto elevado, los calambres y contracciones en las extremidades inferiores se hicieron presente dejándome saber que debía bajar un poco el ritmo dado a que a pesar de que mi condición cardiovascular toleraba el ritmo, las piernas se resistían a bailar al mismo paso. Proseguí durante los próximos 6 o 7 kilómetros batallando fuertemente las contracciones en las pantorrillas, cuádriceps, femorales, incluso en los arcos de ambos pies, mis dedos adormecidos y el parar era aunque irónico peor que mejor; el detenerme creaba en mi cuerpo el poder sentir que los músculos clamaban por agua y electrolitos para poder continuar operando, el problema que existía era que mi cuerpo a este punto solo desgastaba más de lo que ingería y por ende no existía suficiente para evitar los calambres, debía continuar moviéndome y seguir manteniendo un paso un tanto ligero para evitar que mis musculo contrajeran por completo, entonces mi ritmo de carrera bajaba y subía de acuerdo a como los calambres se presentaban; debía relajar mis piernas lo más posible y aguantar las punzadas de los calambres a su vez evitar poder tirar algún tendón o musculo relajándolas y crear alguna lesión que me evitaría terminar. La temperatura se convirtió en mi cruel contrincante en mi enemigo de carrera pero a pesar de saber que sufría un gran dolor y agotamiento físico algo dentro de mí decía continua, es una voz o una sensación que desde siempre he sentido cuando atravieso algún tipo de dificultad o debo sobrellevar algún tipo de obstáculo.

Para los últimos 8 kilómetros mi plan de carrera para nada servía, me di cuenta que no importa cuánto entrenes hay factores ajenos que no puedes predecir en este caso el sofocante calor que sentía mi cuerpo al moverse, la deshidratación extrema y aquellas 3.118 calorías que deje a lo largo de los 42 kilómetros; por lo general suelo consumir un aproximado de 1.860 calorías por día esto de perder más de 3.000 calorías en 4 horas y media era algo que mi cuerpo no había experimentado antes, hicieron de aquellos 8 kilómetros un reto dentro de un reto, recuerdo ver que pocos corrían mas que yo que muchos sufrían lo que yo sufría que era solo cuestión de seguir y no desistir y ves como alguno que otro te adelanta y al poco rato te da fuerzas a acelerar y los pasas tu ahora y te da un aire de victoria pero no dura mucho cuando vuelves a tener que bajar tu paso y ellos te alcanzan, ya para este punto poco importa que suceda, pero para mí existía aun algo que no me dejaba vencer y aunque pensaba que el ultimo kilometro seria un tanto gratificante me di cuenta que era tal e igual a todos los otros 41 que había dejado atrás, pero llegando el túnel final logre conseguir ese aire, ese vigor de poder decir ya llegue y se acabo la tortura y de pronto ves y sientes como tu cuerpo se hace ligero y ágil por unos instantes y cruzas la meta.

Hay cosas que aprendí en esta carrera y es que mientras termine de escribir esta línea ya es pasado, el instante que importa es el instante de “ahora” el que viene es solo otro ahora que es creado sin existir aun, aunque no logres comprender que lo que piensas y ocurre en un instante seguido a lo que haces ha sido creado por ti pero no existe a menos que tu lo crees previamente, el pasado ya lo viviste, y para cuando piensas algo y se hace realidad con la misma ya se convierte en pasado.

Lo que vives siempre es el presente no puedes aprender del futuro pues no existe pero si puedes usar de referencia el pasado para poder imaginar un instante grato tras otro instante grato.

Es importante porque a pesar de que sentimos en oportunidades que estamos derrotados pues solo lo estamos si tu mente puede imaginar semejante sensación y la manifiesta y de allí la haces realidad, a pesar de haber sufrido dolores y momentos no gratos en mi mente siempre me imaginaba cruzando el túnel corriendo y sintiéndome feliz.

En tu vida llegaran oportunidades donde deberás ver un futuro y traerlo como una meta final y cuando lo obtengas ya será en pasado, así que recuerda que lo que te deja la vida no es el principio ni el final sino lo que ocurre en el transcurso de la carrera y todo lo que creas en el punto medio es el instante que vives y el que es real.

Correré nuevamente y disfrutare nuevamente y es posible que mi cuerpo quiera desistir pero mi imaginación no lo permitirá, el dolor es solo físico la satisfacción es mental….

maraton

No acostumbro a escribir historias pero sentí que esto le servirá a alguien así que aquí les dejo una pequeña historia!