tu Fe


Debes tener fe, debes creer en ti en un Dios que te alimenta y te obedece, pero a muchas se les hace difícil ser fieles, ser honestos consigo mismo y a si mismo, ser fiel es la verdad de Dios. Estas líneas suenan un tanto religiosas pero en realidad son espirituales dado a que si cambias la palabra Dios por Universo, sabiduría, Amor divino, u otro nombre que sea de tu antojo y haces lo que has venido a hacer veras que aunque seas infiel a otros y eres fiel a ti a tu Dios a tu Universo todo funcionara.

Tener Fe es confiar en algo a tal punto que nada te desvíe el pensamiento, inquiete tu ser, te haga infiel, tener fe es ser y convertir todo en un mundo nuevo un mundo lleno de tus promesas. No existe nada ni nadie que puede luchar en contra de tu fe, pero si existe una fuerza mas poderosa que puede destruirte e incluso matarte esa es tu DUDA.

La duda te coloca en una habitación de muchas opciones y elecciones, allí te pones tu mismo a prueba y te juegas horas, días, meses e incluso anos, otros hasta la vida entera solo por no ser selectivo a tu propia fe. Abre tu mente cree como cree el árbol que florece en primavera, cree como la lluvia que llega en Mayo, cree como el día después de la noche, ten fe y no permitas que algo que no seas tu y tu fe te digan que resultara, de lo contrario no conoces aun la fe

 

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la flor se abre…


margarita

Estoy parado delante de una puerta, justo allí tiene un letrero; ABRIR, y esto es una bienvenida a que pase adelante. ¿Alguna vez te ha sucedido que entras a algún lugar y ves todo lo que hay después que cruzas la puerta?

Hoy vengo a compartir esta idea que es muy interesante y sencilla pero muy válida para la vida, cuando vemos una puerta y nos invita a entrar es señal de que detrás de ella existe algo grande, al menos mas grande que la misma puerta. Cuando pasamos por situaciones difíciles ese instante, ese momento es una puerta que cuando la cruzamos entramos a algo mejor. He oído mucho en historias, leyendas que existen puertas que nos llevan a otro lugar.

El gesto de abrir, ya sea un puerta, separar una silla (abrir espacio), o tu propia mente, es símbolo de avance; la naturaleza nos los indica así. Existe una gran enseñanza en esto de abrir, las flores se abren, las hojas al nacer se abren, el día se abre (se hace la luz, se aclara).  Me puse a mirar una flor y descubrí que es un capullo, un embrión cerrado; cuando lo mire no me decía más que un conjunto de pétalos que están allí para traer algo majestuoso. Un rosa o una margarita, al mirarla abrir, notamos que comienza a mostrarnos belleza, colores, contrastes, aromas, inclusive genera en ti que produzcas hormonas, lo que significa que al abrirse te pone en contacto con ella misma, te invita a experimentar algo que no existe cuando está cerrada. La próxima vez que tengas la oportunidad fíjate en una rosa, observa como todo comienza de su centro, pero ella va poco a poco abriéndose y dejándote ver todo su esplendor, su perfección, su aroma. Aun no existe un ser que no se tranquilice con el acto de mirar una flor, sea hombre o mujer, porque es fascinante como el acto de abrir produce tal tranquilidad.

Existen personas que viven cerradas de mente y espíritu, crecieron con un patrón de generaciones anteriores, pensando que todo lo que hacían estaba bien, sin analizar por ellos mismos si lo estaba; tu mente es como una flor, es como el acto de crecer, debes abrirla, debes permitirte a ti mismo que se abra que muestre su belleza. Esa puerta debe ser abierta y una vez que comienzas a practicar este método de no simplemente actuar por un patrón pre-establecido, sino que te dejas llevar por una energía perfecta de ser y estar, descubres cuan hermoso es poder “abrir”.

Si observas una puerta cerrada pues solo es eso, no te trae ningún tipo de sensación adicional mas que es una puerta, pero una vez que la abres, descubres que detrás de ella existe maravillas; El edén está detrás de una puerta que debes abrir, tu felicidad está detrás de esa puerta que debes cruzar, tu egoísmo se adueña de ti porque mantienes la puerta cerrada, tu infelicidad esta allí contigo porque no te abres. Recientemente estando detrás de los barrotes experimente que tan fácil es “ser y estar” cuando abría mi mente y permitía que todo lo que necesitaba fluir a través de ella lo hiciera, no me cerré a decir, ¡Yo no debo estar aquí!, ¡Esto es un error!, ¡Están equivocados! No al contrario de sentirme con resentimiento, me sentí que debía abrir mi mente, debía dejar fluir, solo así podría ver las maravillas que existen detrás de todo eso que viví.

No permitas que un patrón del pasado te domine, que una información errónea te trunque lo que vienes a hacer aquí. Permítete abrirte, abre tu mente, sin juzgar, sin mala intención, sin venganza, sin fuerza, el gran maestro y profeta Jesús, nos lo demostró, El simplemente “ERA Y ESTABA” vivió su vida abierta, sin juzgar ni oponerse a otras opiniones.  Yo pude juzgar, maldecir, insultar, ofender; sin embargo opte por abrirme y aceptar.

La naturaleza te enseña, El mar se abre, el día se abre, la lluvia se abre, la flor se abre, la hoja se abre, la tierra se abre para permitir nacer un árbol, el caparazón de una semilla se abre para permitir dar nacimiento a una planta, el abrir un banano es conseguir en él su esencia, su sabor.

Tu mente debes abrir, no utilices patrones antiguos, solo permítete fluir, se como la naturaleza y la hermosa flor, muestra tu don y belleza natural que está en el centro de ti.

Practica el verbo abrir, no el cerrar.

Voy de vuelta a mi fuente”. Creeré más en mí y en mi intuición y sé que muchos lo harán también, estamos despertando poco a poco y en todas partes del mundo, tú sabes quién eres y a quien me refiero.

Namasté.