Atrevete a dejarlo ir


Vivimos en un mundo lleno de frivolidad y vanidad, solemos dar importancia a muchas de las novedades como es normal por el mismo adelanto a la tecnología y ciencia; pero te has puesto a pensar que tan importante es eso a veces?

Si bien hoy en día todo cuesta mucho, el adquirir cualquier equipo de música o computadora ya es parte del día a día; hemos involucrado este tipo de herramientas a nuestro diario como el cepillo de dientes, de echo, revisamos nuestra mochila antes de salir para cerciorarnos que llevamos toda la tecnología necesaria para el día: el mp3, la PDA, el laptop, el bluetooth, cámara, etc. Nos sentimos desnudos sino llevamos nuestra lista de herramientas para afrontar la aventura de ir a trabajar. A pesar de no ser músicos, ni fotógrafos, ni agentes de la bolsa, todos estos instrumentos ya forman un kit diario antes de cruzar la puerta de salida.

En estos días analizaba la rutina de mi día, comenzando por despertar y encender el computador mientras me tomo unos minutos para el respectivo baño matutino, al salir ya comienzo a colar el té o café e inmediatamente mi próximo destino, la silla para enfrentarme al monitor; allí deleito mi bebida herbácea o de cafeína dependiendo del día. Así sigue la rutina de una u otra forma; conecto el mp3 para actualizar un poco la música o colocar algún artículo en audio; en fin, ya captas la idea?,  nos hemos vuelto adictos a una rutina sistematica.

Hace ya unos meses atrás me incluí en la familia del IPod touch, es verdad que es impresionante lo que hace ese diminuto instrumento:  música, GPS, agenda, aplicaciones, calculadora, toda una pieza de arte!; me enamore de tal forma que sentía la necesidad de llevarlo a todos lados, e incluso hubo oportunidades en las que deje las llaves dentro del vehículo, pero al revisar mis bolsillos me daba cuenta que llevaba el IPod.

En estas recientes vacaciones descubrí algo hermoso;  fué algo extraordinario poder compartir con toda la familia junta y tener la oportunidad de estar todos reunidos me puso a pensar en lo afortunado que soy de haber logrado ser parte de ese regalo que fué encontrarme con ellos, acompañándome, mi hija y la persona que amo, (mi gran amor). El poder estar en familia es algo que no tiene precio alguno, me considero que soy muy afortunado porque a pesar de tener una pequeña familia todos siempre hemos sido “UNO”; el haber disfrutado de la oportunidad de tener a todos los primos juntos fue algo hermoso, en fin, algo que nos llenó a todos.  Para terminar la jornada y despedirme de mi familia, tuve una corazonada muy linda y fue regalarle el IPod a mi sobrino, el cual estaba como loco y súper entusiasmado con el fascinante juguete mientras lo tuvo en sus manos.

Te atreves a dejarlo ir? en ese momento sentí una gran felicidad que lleno mi ser, una sensación de sensibilidad increíble que no tiene precio y su rostro lleno de satisfacción jamás desaparecerá de mi mente; aquel muchacho debe haber sentido que aquello le llego del cielo, y para mi simplemente fué un gesto hacer lo que por intuición sentí, junto con el apoyo de mi pareja.

Su rostro no tenía descripción, sus ojos brillantes y su mirada fija al juguete, no lo podía creer, no tuvo que decirme nada para poder saber lo que sentía en aquel instante, el caso fue que su alegría y felicidad lleno mi corazón más que aquel aparato lo había llenado en el tiempo que lo tuve en mis manos.

Existen oportunidades en la vida donde damos importancia a lo material sin recordar que muchas veces un abrazo, un apretón de mano, una sonrisa y tantas cosas tan sencillas nos logran hacer muy felices; para mí el hecho de habérselo regalado no fue por el regalo en sí, sino por la sensación que traería para él tener algo como eso, pero aun más importante para mí, fue saber que algo que parecía indispensable, jamás se comparara con la satisfacción y calor humano de alguien que amas.

Atrévete a dejar ir cosas o problemas que opacan tu vida, tus familiares o amigos, descubre que el verdadero amor y la felicidad no siempre están en tener la última moda sino en tener amor alrededor de tus seres queridos. Hay algo que no puedes comprar y eso es amor, el amor de un hijo, un sobrino o un familiar es puro, entrega todo lo que debes entregar y prepara tu alma para sentir lo hermoso que te sentirás cuando intercambias algo valioso por algo humilde como un abrazo, un beso, un apretón, una sonrisa. La vida es corta, aprovecha cada instante y llénala de recuerdos y no de cosas materiales que al final del día no llevaras contigo.

Te invito a que te atrevas a dejarlo ir.

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